Antibióticos alteran flora bacteriana

Un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de Stanford University revela que el uso repetido de un antibiótico que se considera generalmente benigno, ya que rara vez los pacientes que lo utilizan notan sus efectos secundarios obvios, induce cambios acumulativos y persistentes en la composición de la flora bacteriana que habita en el intestino humano.

Luego de seis meses de haber sido administrada una segunda dosis de antibióticos, aparecen efectos como el reemplazo de múltiples especies bacterianas residentes por otras distintas, pudiendo hasta erradicar algunas de ellas.

Estas bacterias disminuidas o erradicadas pueden ser, por ejemplo, las encargadas de secretar una proteína que es tóxica para un patógeno particular. La falta de esta función se notará años más tarde cuando el patógeno invada el intestino del paciente.

La flora bacteriana crea una barrera contra la ingesta de sustancias tóxicas, o segrega sustancias antiinflamatorias que pueden prevenir enfermedades alérgicas o autoinmunes.

“Los ecologistas han encontrado que los ecosistemas, tales como un refugio de vida silvestre, que es muy capaz de resistir perturbaciones ocasionales muy fuertes – los incendios forestales, erupciones volcánicas, plagas – puede ser destruido por una serie de frecuentes y sucesivas perturbaciones de este tipo”, dijo Les Dethlefsen, PhD, científico investigador en el laboratorio de Relman y primer autor del estudio. “De la misma manera, el uso recurrente de antibióticos puede producir un efecto acumulativo sobre nuestros ecosistemas microbianos internos, debilitándolos con consecuencias impredecibles.

Esto aporta argumentos a favor, por ejemplo, de los homeópatas en su inagotable controversia con los alópatas y la inconveniencia de suministrar antibióticos.

Para los estudiantes de Jin Shin Jyutsu, un ejercicio fundamental para mejorar el sistema inmune y erradicar las bacterias patógenas es energizarse el Central Principal.

También sabemos que la cerradura #3 es nuestro antibiótico natural.

Ejemplo con el anular para armonizar el intestino grueso.

Y para infecciones, virosis, toxinas que no se liberan del cuerpo, podemos energizarnos los flujos de los órganos del lado izquierdo del cuerpo, los que ayudan a expirar: intestino grueso, estómago, intestino delgado, vejiga, diafragma y vesícula. El ejercicio de auto ayuda con los dedos de las manos nos enseña que el dedo anular ayuda al intestino grueso, dedo pulgar para el estómago, dedo meñique para el intestino delgado, índice para la vejiga, palma dela mano para el diafragma y dedo medio para la vesícula.

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Acerca de Jaime Escobar

Terapeuta JSJ
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